Posted on: 20 de noviembre de 2024 Posted by: Israel Domingo Linares Comments: 0

Galicia, esa tierra mágica del noroeste de España, es un auténtico paraíso para los amantes de la naturaleza, la cultura y las tradiciones. Más allá de sus famosas ciudades y playas, esconde un sinfín de pequeños pueblos que parecen sacados de un cuento, con calles empedradas, hórreos junto al mar y paisajes que quitan el aliento. Estos rincones, cargados de historia y encanto, son perfectos para desconectar, disfrutar de la tranquilidad y sumergirse en la esencia más auténtica de Galicia. Hoy queremos invitarte a descubrir algunos de estos lugares especiales que no solo destacan por su belleza, sino también por las experiencias únicas que ofrecen.

En este post te llevaremos de viaje por 15 de los pueblos más bonitos de Galicia, desde pequeñas aldeas pesqueras hasta encantadoras villas medievales. Cada uno de ellos tiene su propia personalidad y algo especial que ofrecer, ya sea una puesta de sol inolvidable, un patrimonio histórico impresionante o una gastronomía que deleita a cualquiera. Así que prepara tus ganas de viajar y acompáñanos en este recorrido por los rincones gallegos que merecen estar en tu lista de próximas escapadas. ¡Te aseguramos que querrás visitarlos todos!

1. Combarro (Pontevedra)

Combarro es uno de los pueblos más pintorescos de Galicia, ideal para los amantes de la arquitectura tradicional y las vistas al mar. Lo que lo hace especial son sus hórreos, construcciones de piedra y madera usadas para almacenar grano, que se alinean al borde de la ría de Pontevedra, creando un paisaje único. Pasear por sus estrechas calles empedradas te permitirá descubrir casas antiguas con balcones adornados con flores y pequeños bares donde puedes disfrutar de un buen vino Albariño. No te pierdas la Plaza da Fonte, llena de encanto, y los numerosos cruceiros (cruces de piedra), símbolos de la cultura gallega. La cercanía de las playas y la calma del lugar lo hacen un destino perfecto para desconectar.


2. Ribadavia (Ourense)

Ribadavia es un pueblo histórico con un rico legado judío que te transportará a la Edad Media. El Barrio Judío conserva su encanto con calles empedradas, arcos de piedra y antiguas panaderías donde puedes probar las masas sefardíes. No puedes dejar de visitar el castillo de los Sarmiento, que domina el paisaje y ofrece vistas espectaculares. Ribadavia también es conocida por ser la cuna del vino Ribeiro, por lo que recorrer sus bodegas y disfrutar de una cata es imprescindible. Si visitas en agosto, la Festa da Istoria es un evento único que recrea la vida medieval con mercados, disfraces y espectáculos.


3. Mondoñedo (Lugo)

Mondoñedo, declarado Patrimonio de la Humanidad, es famoso por su majestuosa catedral de Santa María, un ejemplo del arte gótico y románico gallego. Dentro de la catedral, los frescos y el museo catedralicio son un tesoro para los amantes del arte y la historia. El pueblo en sí tiene un aire tranquilo, con plazas como la Praza da Catedral y pequeñas tiendas donde puedes adquirir la deliciosa tarta de Mondoñedo, un postre típico. Los alrededores también ofrecen rutas de senderismo y cascadas, como la de A Fervenza, para los amantes de la naturaleza.


4. Allariz (Ourense)

Allariz es un modelo de restauración y conservación del patrimonio, lo que lo convierte en uno de los pueblos mejor cuidados de Galicia. Pasear por su casco antiguo es una experiencia única: descubrirás casas de piedra, iglesias medievales como la de Santiago y vistas al río Arnoia. Uno de los puntos más destacados es el parque etnográfico del río, perfecto para un paseo tranquilo entre molinos restaurados. Además, Allariz es famoso por sus tiendas outlet de diseño y su gastronomía, especialmente los platos de carne y empanadas.


5. Cambados (Pontevedra)

Conocido como la «capital del Albariño», Cambados es ideal para quienes disfrutan del buen vino y la arquitectura histórica. Su casco antiguo está repleto de pazos y palacios de granito, como el Pazo de Fefiñáns, que también alberga bodegas. Un paseo por el puerto y las marismas te permitirá disfrutar de la ría de Arousa, mientras que las ruinas de Santa Mariña Dozo, un antiguo cementerio en ruinas, ofrecen un ambiente melancólico y fotogénico. La comida en Cambados es otro punto fuerte: prueba los mejillones, almejas y pulpo frescos con una copa de Albariño.


6. Tui (Pontevedra)

Tui es una ciudad fronteriza con un rico patrimonio histórico. Su joya principal es la catedral de Santa María, que mezcla estilos románico y gótico y ofrece vistas increíbles del río Miño. El casco antiguo está lleno de calles empedradas, plazas pequeñas y casas señoriales. Desde Tui puedes cruzar a pie a Valença do Minho, en Portugal, y disfrutar de su mercado. Si buscas algo de naturaleza, el cercano Parque Natural del Monte Aloia es perfecto para senderismo.


7. Muros (A Coruña)

Muros es un auténtico pueblo marinero que conserva intacto su encanto tradicional. Sus calles están llenas de casas de piedra con soportales que dan al puerto, donde los pescadores aún traen la pesca del día. Es un lugar perfecto para degustar marisco fresco y explorar sus playas cercanas, como Louro o Ancoradoiro. Su iglesia de San Pedro y el animado mercado de pescado reflejan la importancia histórica de su relación con el mar. A poca distancia se encuentra el parque natural de las Dunas de Corrubedo.


8. O Cebreiro (Lugo)

Situado en pleno Camino de Santiago, O Cebreiro destaca por sus pallozas, construcciones circulares de origen prerromano que muestran cómo vivían los antiguos habitantes de la región. Su iglesia prerrománica, Santa María, guarda el cáliz del milagro eucarístico de O Cebreiro. El entorno montañoso lo convierte en un lugar ideal para los amantes de la naturaleza y el senderismo. La gastronomía local incluye platos contundentes como el caldo gallego y el queso de O Cebreiro.


9. Baiona (Pontevedra)

Baiona es el lugar perfecto para combinar historia, playa y buen ambiente. Su Parador de Monterreal, situado en una península, es ideal para pasear y disfrutar de vistas espectaculares al océano. Este pueblo fue el primero en recibir noticias del descubrimiento de América y cuenta con una réplica de la carabela La Pinta. Además, su casco histórico ofrece calles llenas de tabernas donde puedes probar el marisco gallego.


10. San Andrés de Teixido (A Coruña)

San Andrés de Teixido es un destino mágico y espiritual, famoso por la frase «a San Andrés de Teixido vai de morto quen non foi de vivo». Su santuario, encaramado sobre acantilados, es un lugar de peregrinación rodeado de leyendas. Los senderos que rodean la zona ofrecen vistas espectaculares de la costa y son perfectos para los amantes del senderismo.


11. Fisterra (A Coruña)

Conocido como el «fin del mundo», Fisterra es uno de los lugares más emblemáticos de Galicia. El faro de Fisterra es el punto final del Camino de Santiago para muchos peregrinos y un lugar ideal para contemplar atardeceres inolvidables. Las playas cercanas, como la de Langosteira, son perfectas para relajarse, mientras que el casco histórico ofrece restaurantes donde probar pescado fresco.


12. Castro Caldelas (Ourense)

Castro Caldelas combina historia y naturaleza. Su imponente castillo medieval domina el pueblo y ofrece vistas espectaculares de la Ribeira Sacra. Las calles empedradas y su ambiente tranquilo son ideales para pasear, mientras que los viñedos en terrazas cercanos son un espectáculo visual. No olvides probar la bica mantecada, un bizcocho típico.


13. Ponte Maceira (A Coruña)

Ponte Maceira es un rincón lleno de encanto, donde destaca su puente medieval sobre el río Tambre. Este pequeño pueblo es perfecto para los amantes de la fotografía y la tranquilidad. Los molinos restaurados y los paisajes naturales lo convierten en un destino ideal para desconectar.


14. Monforte de Lemos (Lugo)

Monforte es el corazón de la Ribeira Sacra, famosa por sus vinos y monasterios. Su monasterio-fortaleza de San Vicente del Pino y el colegio de Nuestra Señora de la Antigua son puntos clave para los amantes de la historia. Además, un recorrido en catamarán por los cañones del Sil es una experiencia inolvidable.


15. Corcubión (A Coruña)

Corcubión es un pueblo marinero lleno de tranquilidad. Su casco histórico, con casas blasonadas, es ideal para pasear, mientras que las playas cercanas ofrecen relax y vistas al Atlántico. Es un punto de partida perfecto para explorar la Costa da Morte.